Ràdio 4 · Programa Wonderland · El Arte de Escribir

Microrelato “La Merienda”

Una tarde, los secretos de la merienda cambiaron de sabor y mi boca se llenó de vinagre.

“No los muerdas tan fuerte” -me dijo- “los secretos se comen despacio, envolviendo los bocados con la lengua antes de masticarlos con cuidado.” Sonrió acercándome uno con sus dedos grandes. “Son dulces porque los comes conmigo. Si me dejaras explotaría el veneno que esconden. Brotarían en tu garganta raspas de sardina, se te agriaría la sangre y nadie te creería.”

Sin hambre, separé mis labios y comprendí que hay secretos dulces y secretos amargos, y otros, que al morderlos fuerte saben a engaño.